
La profesora de Rutgers Laura Schneider (segunda fila, al centro) y el estudiante doctoral Leonardo Calzada (fila posterior, segundo desde la derecha) con estudiantes del Colegio de Bachilleres Técnico Forestal 007 en Zoh Laguna, Campeche, México.
Cuando se piensa en la Península de Yucatán, suelen venir a la mente imágenes de aguas color turquesa, playas de arena blanca, selvas prístinas y antiguas ciudades mayas. Sin embargo, más allá de estos paisajes emblemáticos, se encuentra una región donde los bosques tropicales, las tierras agrícolas y las comunidades locales enfrentan las complejas realidades del cambio ambiental.
Una colaboración internacional de investigación liderada por Rutgers busca comprender mejor estos desafíos, al mismo tiempo que abre nuevas oportunidades para la investigación científica, la educación y el intercambio académico global.
Con el soporte de Rutgers Global mediante un apoyo semilla para la investigación internacional colaborativa [Seed Grant for International Collaborative Research], Laura Schneider, profesora del Departamento de Geografía en la School of Arts and Sciences, y Ben Lintner, profesor del Departamento de Ciencias Ambientales en la School of Environmental and Biological Sciences, junto con el candidato doctoral en Geografía Leonardo Calzada, viajaron recientemente al sur de Yucatán para avanzar una agenda de investigación sobre las interacciones entre los bosques tropicales, los usos agrícolas del suelo y la variabilidad climática.
Calzada, quien se incorporará a New Mexico State University como profesor tenure-track en el otoño de 2026, realiza sus estudios doctorales bajo la dirección de Schneider, quien también se desempeña como directora del programa de posgrado en Geografía.
El proyecto reúne conocimientos multidisciplinarios a través de Rutgers. Schneider cuenta con más de dos décadas de experiencia estudiando la resiliencia forestal y los impactos ecológicos de las perturbaciones en Yucatán, mientras que la investigación de Lintner se centra en los procesos atmosféricos que impulsan la variabilidad climática tropical. En conjunto, examinan cómo distintos paisajes, donde coexisten bosques, parcelas agrícolas y vegetación bajo manejo, interactúan con el clima a través del espacio y el tiempo.
Comprender estas relaciones es cada vez más importante en un contexto en el que comunidades de distintas partes del mundo enfrentan los efectos del cambio climático, las transformaciones del uso del suelo y una presión creciente sobre los recursos naturales.

La Profesora Laura Schneider (centro) y el profesor Ben Lintner (derecha) con Rigoberto Mukul Díaz, técnico forestal y coordinador de Proyectos Forestales de Petcacab, en el sitio de instalación de la estación meteorológica en el ejido Petcacab, Quintana Roo, México.
“La Península de Yucatán ofrece un laboratorio vivo único para estudiar cómo el clima y los cambios en el uso del suelo se influyen mutuamente”, señaló Lintner. “Comprender las interacciones entre los diversos paisajes ecológicos y agrícolas de la región y el clima puede aportar información valiosa tanto para el conocimiento científico básico como para el fomento de prácticas más sostenibles en torno al manejo del territorio”.
Durante su visita, el equipo instaló dos estaciones meteorológicas que recopilarán mediciones de alta frecuencia sobre condiciones ambientales, incluyendo temperatura del aire y precipitación. Estas estaciones generarán datos clave que complementarán investigaciones de campo en curso sobre biomasa forestal, composición de la vegetación y salud de los ecosistemas.
La nueva infraestructura de monitoreo fortalece la capacidad de Rutgers para desarrollar investigación ambiental de largo plazo, al mismo tiempo que profundiza la colaboración con socios locales y comunidades de la región.
Igualmente importante, fue el compromiso del equipo con la educación y la formación de capacidades locales.
En colaboración con estudiantes y docentes del Colegio de Bachilleres Técnico Forestal de Zoh Laguna 007, una escuela técnica forestal de nivel medio superior ubicada en Campeche, México, el equipo de Rutgers dedicó dos días a capacitar a aproximadamente 20 estudiantes en inventarios de biomasa forestal y técnicas de recolección de datos climáticos. Esta experiencia práctica introdujo a los estudiantes a métodos científicos de campo y mostró cómo los datos ambientales pueden contribuir a responder desafíos concretos.
Este intercambio refleja los objetivos más amplios del programa de apoyos semilla de Rutgers Global, el cual impulsa colaboraciones internacionales que integran investigación, educación e impacto social.
Para Schneider, la colaboración representa una oportunidad para conectar investigación y educación a través de fronteras, al mismo tiempo que contribuye a formar a la próxima generación de científicos ambientales.
“Capacitar a estudiantes para recolectar e interpretar datos ambientales no solo fortalece nuestra investigación, sino que también contribuye a ampliar las capacidades locales para comprender y manejar los recursos naturales”, señaló Schneider.
Se espera que la colaboración continúe mediante futuras actividades conjuntas, incluyendo la propuesta de un taller sobre bosques tropicales y ciencia climática. Los esfuerzos en curso también incluyen la capacitación de enlaces de campo locales para operar y dar mantenimiento a las estaciones meteorológicas. A su vez, estos enlaces contribuirán a fortalecer las capacidades comunitarias al capacitar a otras personas para acceder, gestionar y aplicar los datos ambientales generados por las estaciones. En conjunto, estas actividades fortalecerán los vínculos entre Rutgers e instituciones en Yucatán, al tiempo que ampliarán las oportunidades de participación estudiantil, colaboración comunitaria e investigación internacional.
Al combinar experiencia en ecología forestal, ciencia climática y monitoreo ambiental, el equipo de Rutgers está generando conocimiento que puede ayudar a las comunidades a comprender mejor las relaciones entre territorio, clima y sostenibilidad. El proyecto también muestra el valor de la colaboración internacional para atender desafíos ambientales que trascienden fronteras geográficas.

